Definición
El contrapunto triple es un conjunto de tres líneas escritas de modo que cada una pueda estar en cualquier posición (aguda, central, grave) y seguir siendo correcta: las combinaciones posibles son seis. El cuádruple extiende el principio a cuatro líneas, con veinticuatro disposiciones teóricas. Es la extensión del contrapunto doble a la octava (o a la decimoquinta) a varias voces, y es la base de las fugas con varios contrasujetos regulares.
El problema de la quinta
A la octava, los intervalos se invierten así: 1↔8, 2↔7, 3↔6, 4↔5. Terceras y sextas siguen siendo consonancias; la quinta se convierte en cuarta. En un contrapunto doble a dos voces basta tratar las quintas como si fueran cuartas (es decir, preparadas o de paso). En un contrapunto triple el problema es más grave: cada voz puede convertirse en el bajo, así que toda quinta entre dos líneas puede convertirse en una cuarta con el bajo, es decir, una disonancia.
Reglas prácticas
- Entre cada par de líneas usa sobre todo terceras, sextas, octavas.
- Las quintas aparecen solo como notas de paso o en tiempos débiles, o en puntos donde la tercera línea, sea cual sea la disposición, forma con las otras dos un acorde que las justifica.
- Evita la cuarta entre dos líneas en tiempo fuerte: invertida se convierte en quinta, pero antes de la inversión es disonante si una de las dos está en el bajo.
- Las líneas no deben superar la octava de distancia entre sí en la disposición de partida (o se razona a la decimoquinta).
- Ritmos complementarios: una línea en valores largos (a menudo con retardos), una en valores medios, una en valores breves. Así el oído reconoce cada línea incluso cuando cambia de posición.
- Acordes incompletos: a menudo se acepta la falta de la quinta, porque la tercera y la octava son seguras en cualquier disposición.
Ejemplos en el repertorio
- Bach, El clave bien temperado I, Fuga en do# menor BWV 849: cinco voces, tres temas. El primero es el sujeto C# B# E D# C# en valores largos; el segundo, en corcheas, entra en el compás 36; el tercero en el compás 49. Desde los compases 49–88 los tres temas se combinan en contrapunto invertible, en disposiciones diferentes.
- Bach, El clave bien temperado II, Fuga en fa# menor BWV 883: sujeto y dos contrasujetos, expuestos primero por separado y luego superpuestos en todas las voces en la parte final.
- Bach, El arte de la fuga, Contrapunctus 8 y 11: fugas triples, la segunda con los tres sujetos de la primera en inversión.
- Sinfonías (invenciones a tres voces) de Bach: varias están construidas sobre tres ideas permutadas en contrapunto triple.
Cómo practicar
- Escribe tres líneas de cuatro compases en do mayor: una en blancas con un retardo 7–6, una en negras por grado, una en corcheas con arpegios.
- Verifica las seis disposiciones (ABC, ACB, BAC, BCA, CAB, CBA), transportando las líneas a la octava cuando haga falta.
- Marca cada quinta en tiempo fuerte: es un punto débil que corregir.
- Toca cada disposición en el DAW con tres timbres distintos: el oído descubre enseguida las cuartas descubiertas con el bajo.
Errores típicos
- Verificar solo las disposiciones cómodas.
- Tres líneas con el mismo ritmo: la inversión se vuelve ilegible.
- Basar la solidez armónica en la quinta: en la inversión el acorde se convierte en un 6/4.
Aplicación moderna
- Bandas sonoras: tres motivos de personajes diferentes escritos en contrapunto triple pueden intercambiarse de registro (violonchelos, trompas, violines) según quién domine la escena, sin rearmonizar.
- Pop y producción: un riff de bajo, un riff de sintetizador y un hook vocal que funcionan en cualquier octava son más fáciles de remezclar en remixes y en directo.
- Coros: en los finales con tres frases distintas superpuestas (técnica del quodlibet en los musicales), el contrapunto triple garantiza que cada sección del coro pueda cantar cualquier frase.
Enlaces
Contrapunto invertible a la octava, a la décima y a la duodécima, fugas dobles y triples, contrasujeto, El arte de la fuga.