Reglas
- Mezcla libremente las especies anteriores: redondas, blancas, negras, retardos y pares de corcheas en los tiempos débiles.
- Las disonancias siguen las reglas de la especie a la que pertenece su valor: nota de paso y bordadura para las notas breves, preparación y resolución para las notas ligadas.
- Se pueden ornamentar los retardos (la resolución se anticipa con una bordadura o con un salto de tercera).
- Objetivo: una melodía variada pero coherente, con un ritmo que se activa y se distiende, un punto culminante claro y una cadencia con retardo.
Estrategias de escritura
- Empieza con valores largos y aumenta gradualmente el movimiento.
- No cambies la figura rítmica en cada compás: crea pequeños motivos y repítelos.
- Haz coincidir los puntos de mayor actividad del contrapunto con las notas largas del cantus firmus.
Ejemplo en do mayor
Cantus firmus: C4 | E4 | F4 | D4 | C4. Contrapunto superior:
- compás 1: redonda G4 (quinta);
- compás 2: blancas C5 B4 sobre E4 (sexta, quinta);
- compás 3: negras A4 G4 A4 C5 sobre F4 (tercera, G4 bordadura disonante en tiempo débil, tercera, quinta);
- compás 4: el C5 se liga sobre D4 y se convierte en una séptima (retardo preparado), que desciende a B4 (sexta);
- compás 5: C5, octava final. Es la cadencia 7–6–8.
De la especie al contrapunto libre
La quinta especie es el puente hacia el contrapunto libre que se estudia en los cursos de Berklee (Art of Counterpoint): dos líneas independientes, cada una con su propio ritmo, que juntas definen la armonía.
Ejemplo real
La Invención a dos voces n.º 1 en do mayor BWV 772 de Bach es contrapunto florido aplicado: dos voces que se imitan, se persiguen y forman consonancias en los tiempos fuertes. En el pop, la línea de bajo de Paul McCartney en «Something» (Beatles, 1969) es un buen ejemplo de contramelodía florida respecto al canto.