Los cuatro movimientos
Cuando dos voces pasan de un intervalo al siguiente, se mueven de uno de estos modos:
- Movimiento directo (o similar): las voces van en la misma dirección con intervalos distintos. Ejemplo: C4–E4 sube a D4–A4.
- Movimiento paralelo: misma dirección y mismo intervalo. Ejemplo: terceras C4/E4 → D4/F4.
- Movimiento contrario: direcciones opuestas. Ejemplo: C4/G4 → B3/A4.
- Movimiento oblicuo: una voz permanece quieta, la otra se mueve. Ejemplo: C4/E4 → C4/F4.
El movimiento contrario da la máxima independencia; el oblicuo da estabilidad; el paralelo funde las voces; el directo es el más peligroso cuando llega a una consonancia perfecta.
Las cuatro reglas fundamentales
Fux reduce toda la conducción de las voces a cuatro reglas, según el tipo de consonancia de partida y de llegada:
- De consonancia perfecta a consonancia perfecta: solo movimiento contrario u oblicuo.
- De consonancia perfecta a consonancia imperfecta: cualquier movimiento.
- De consonancia imperfecta a consonancia perfecta: solo movimiento contrario u oblicuo.
- De consonancia imperfecta a consonancia imperfecta: cualquier movimiento.
En síntesis: a una consonancia perfecta se llega solo por movimiento contrario u oblicuo. Esta frase por sí sola elimina las quintas y octavas paralelas y las ocultas en la escritura a dos voces.
Por qué
Las consonancias perfectas (unísono, quinta, octava) funden las voces: dos voces que llegan juntas a una quinta por movimiento directo parecen una sola voz duplicada. El movimiento contrario mantiene la identidad de las dos líneas incluso cuando el intervalo es perfecto.
Ejemplos en Do
- Correcto (regla 1): C4/G4 (quinta) → B3/B4 (octava) por movimiento contrario.
- Incorrecto (regla 1): C4/G4 → D4/A4, quintas paralelas.
- Incorrecto (regla 3): E4/C5 (sexta) → G4/D5 (quinta) por movimiento directo: quinta oculta.
- Correcto (regla 3): E4/C5 → D4/D5, sexta que se abre sobre la octava por movimiento contrario.
- Correcto (regla 4): E4/C5 → F4/D5, sextas paralelas.
- Correcto (regla 2): C4/C5 → D4/B4 (sexta) por movimiento contrario, o bien C4/C5 → E4/C5 por movimiento oblicuo.
Ejemplo completo en re dórico
Cantus firmus D4 F4 E4 D4 G4 F4 A4 G4 F4 E4 D4; contrapunto A4 D5 C5 D5 B4 A4 C5 E5 D5 C#5 D5. Las octavas del cuarto compás y del final se alcanzan por movimiento contrario (C5→D5 contra E4→D4; C#5→D5 contra E4→D4); los pasos entre imperfectas usan movimiento paralelo (terceras B4/G4 → A4/F4 → C5/A4) o directo libremente.
Cómo se comprueba un ejercicio
- Escribe bajo cada compás el intervalo (3, 5, 6, 8…).
- Rodea con un círculo cada consonancia perfecta.
- Para cada círculo mira el intervalo anterior y la dirección de las dos voces: si ambas suben o bajan, hay un error.
- Cuenta los movimientos: en un buen ejercicio el movimiento contrario es mayoritario.
Errores típicos
- Pensar que el movimiento oblicuo es siempre seguro: está bien, pero demasiadas notas repetidas en el contrapunto vuelven estática la línea.
- Abusar del movimiento paralelo por terceras y sextas: es correcto, pero con más de tres o cuatro seguidas las voces pierden independencia.
- Aplicar las reglas solo entre notas cercanas: en la segunda especie hay que mirar también de un tiempo fuerte al siguiente.
Aplicación moderna
- Bajo y melodía en el pop: controlar la relación entre la línea de bajo y la voz principal con las cuatro reglas elimina el sonido vacío de las quintas paralelas.
- Coros: en las armonías a dos voces por terceras y sextas, las reglas 2 y 4 dan libertad; el problema nace en la cadencia, donde hace falta el movimiento contrario.
- Orquestación para cine: dos líneas de cuerdas que llegan a una octava por movimiento contrario suenan llenas y abiertas; por movimiento directo suenan como un duplicado involuntario.
Enlaces
Reglas de conducción de las voces, consonancias en el contrapunto riguroso, quintas y octavas paralelas y ocultas, primera especie.