Definición
Los modos eclesiásticos son las escalas diatónicas sobre las que se fundamenta el canto gregoriano y la polifonía renacentista. Un modo no es solo una sucesión de tonos y semitonos: se define por una finalis (la nota en la que concluye la melodía), un ambitus (la extensión típica de la melodía) y una cuerda de recitación (llamada también tenor o dominante modal), la nota sobre la que insiste el canto. En el contrapunto de Fux los modos son la base de todo ejercicio.
Las cuatro finales y los ocho modos
La teoría medieval reconoce cuatro finales, cada una con un modo auténtico (ambitus de la finalis a la octava superior) y un modo plagal (prefijo hipo-, ambitus desde la cuarta inferior a la quinta superior de la finalis).
| Modo | Nombre | Finalis | Ambitus | Cuerda de recitación |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Dórico | D | D–D | A |
| 2 | Hipodórico | D | A–A | F |
| 3 | Frigio | E | E–E | C |
| 4 | Hipofrigio | E | B–B | A |
| 5 | Lidio | F | F–F | C |
| 6 | Hipolidio | F | C–C | A |
| 7 | Mixolidio | G | G–G | D |
| 8 | Hipomixolidio | G | D–D | C |
Regla práctica: en los modos auténticos la cuerda de recitación está una quinta por encima de la finalis, pero en el frigio la quinta B se convierte en C; en los plagales se encuentra una tercera por debajo de la del auténtico correspondiente, con B que se convierte en C en el hipomixolidio.
El sistema de doce modos
En 1547 Glareano (Dodecachordon) añadió los modos sobre A (eolio e hipoeolio) y sobre C (jónico e hipojónico), reconociendo una práctica ya difundida. Zarlino, en las Dimostrationi harmoniche (1571), renumeró los modos partiendo de C. El modo sobre B (locrio) sigue siendo teórico porque su quinta B–F es disminuida.
Los seis modos de Fux
Fux trabaja sobre los seis modos con finalis D, E, F, G, A, C (dórico, frigio, lidio, mixolidio, eolio, jónico) y excluye B. Para cada uno escribe un cantus firmus: en re dórico D F E D G F A G F E D, en mi frigio E C D C A A G E F E. Fux no distingue los ejercicios por auténtico y plagal: cuenta la finalis, y el ambitus del canto depende de la voz en que se coloca.
División de la octava
Cada modo auténtico se divide en especie de quinta más especie de cuarta: el dórico es D–A (quinta) + A–D (cuarta). El plagal usa las mismas dos especies en orden inverso: A–D + D–A. Esta división es la clave de la respuesta modal en la fuga: lo que el sujeto expone en la quinta, la respuesta lo expone en la cuarta.
Cómo reconocer un modo en una melodía
- Mira la nota final y las cadencias internas.
- Comprueba la extensión: de finalis a finalis (auténtico) o de cuarta inferior a quinta superior (plagal).
- Busca la nota sobre la que insiste la melodía y los saltos característicos (en el dórico D–A, en el frigio E–C).
- Observa la posición de los semitonos respecto a la finalis: en el frigio el semitono está sobre la finalis (E–F), en el lidio bajo la cuarta (la cuarta F–B es aumentada, y a menudo se usa Bb).
Errores típicos
- Confundir el modo eclesiástico con el modo moderno de la escala mayor: el concepto antiguo incluye finalis, ambitus y fórmulas melódicas, no solo el orden de los intervalos.
- Considerar hipodórico y eolio la misma cosa: tienen ambitus similares (A–A) pero finales distintas (D y A).
- Olvidar la música ficta: en la práctica el lidio usa a menudo Bb, el dórico eleva C en la cadencia.
Aplicación moderna
- Bandas sonoras: el dórico y el mixolidio dan un color arcaico sin sonar tristes ni triunfales; muchos temas épicos usan una melodía plagal que gira alrededor de la finalis en lugar de subir a la octava.
- Pop: pensar en términos de finalis y cuerda de recitación ayuda a escribir hooks que insisten en una nota (la cuerda) y cierran en otra (la finalis).
- Coros: un canto gregoriano armonizado con bordón sobre la finalis y la cuerda de recitación es una apertura eficaz para un coro cinematográfico.
Enlaces
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