Definición
La notación moderna (pentagrama, claves, figuras de duración, barras de compás) es el resultado de unos mil años de evolución. Conocer sus etapas explica muchas rarezas que todavía hoy usamos: por qué la clave de sol tiene forma de G, por qué el 4/4 se indica con una C, por qué las notas se llaman Do, Re, Mi.
Las etapas principales
| Época | Sistema | Qué indica |
|---|---|---|
| siglo IX | neumas adiastemáticos (signos sobre el texto latino) | solo el movimiento de la melodía (sube, baja, adorno), no las alturas precisas |
| siglos X–XI | neumas diastemáticos (colocados a distintas alturas) | intervalos aproximados |
| siglo XI | líneas y claves (Guido d'Arezzo) | alturas precisas: una línea roja para el fa, una amarilla para el do |
| siglos XII–XIII | notación cuadrada sobre tetragrama (4 líneas) | alturas; el ritmo está implícito en los «modos rítmicos» |
| finales del XIII–siglo XVI | notación mensural (negra, luego blanca) | duraciones proporcionales precisas: máxima, longa, breve, semibreve, mínima |
| siglo XVII | pentagrama, barras de compás regulares, armaduras | el sistema moderno, casi completo |
Guido d'Arezzo y los nombres de las notas
El monje Guido d'Arezzo (principios del siglo XI) introdujo tres ideas que aún usamos:
- las líneas horizontales para fijar las alturas, con una letra al principio del pentagrama (las claves nacen de aquí: la clave de sol es una G estilizada, la de fa una F, la de do una C);
- las sílabas Ut, Re, Mi, Fa, Sol, La, tomadas de las iniciales de los versos de un himno a san Juan Bautista en el que cada verso comenzaba un grado más arriba;
- la mano guidoniana, un sistema mnemotécnico que asignaba las notas a las falanges de los dedos.
En el siglo XVII la sílaba Ut fue sustituida por Do, más fácil de cantar; el Si se añadió para completar la octava.
Los hexacordos
El sistema guidoniano no se basaba en la octava sino en grupos de seis notas, los hexacordos, todos con la misma estructura tono-tono-semitono-tono-tono (el semitono siempre entre mi y fa):
- hexacordo natural: desde do (do re mi fa sol la)
- hexacordo duro: desde sol (sol la si do re mi), con el si «duro» (natural), dibujado cuadrado
- hexacordo blando: desde fa (fa sol la sib do re), con el si «blando», dibujado redondo
El becuadro deriva del si cuadrado, el bemol del si redondo: nuestros signos de alteración nacieron así. Pasar de un hexacordo a otro se llamaba mutación.
La notación mensural
Con la polifonía hacían falta duraciones precisas. El sistema mensural establecía relaciones entre las figuras: una breve podía valer tres semibreves (tiempo perfecto, símbolo: un círculo) o dos (tiempo imperfecto, símbolo: un semicírculo). Nuestro signo C para el 4/4 y la C tachada para el 2/2 derivan precisamente del semicírculo del tiempo imperfecto, no de la inicial de «common time». Las cabezas de las notas eran primero llenas (notación negra) y desde el siglo XV vacías (notación blanca): por eso la redonda y la blanca siguen siendo hoy «blancas».
Reglas prácticas para el estudio
- Cuando leas música antigua en edición moderna, comprueba si el editor ha reducido los valores (a menudo las breves pasan a redondas o blancas).
- La presencia de barras de compás en la música renacentista es casi siempre una adición editorial: la música estaba pensada para voces, no para compases.
- El canto gregoriano todavía se escribe en notación cuadrada sobre tetragrama con claves de do y de fa móviles.
Errores típicos
- Pensar que el 4/4 se escribe «C» por «common time»: el origen es medieval.
- Leer los neumas como alturas precisas: los más antiguos eran solo un recordatorio para quien ya conocía la melodía.
- Considerar Do y Ut sinónimos en todo contexto: en solmisación Ut indica el primer grado del hexacordo, que puede ser do, sol o fa.
Ejemplos
- Las ediciones modernas del canto gregoriano (Graduale, Liber usualis) todavía muestran neumas cuadrados.
- Las misas de Josquin y Palestrina fueron escritas en notación mensural blanca, en particellas separadas (libros de coro), no en partitura.
- La Missa prolationum de Ockeghem aprovecha los diferentes signos mensurales para hacer cantar la misma melodía a velocidades distintas.
Cómo usarlo en composición
- Escribir música «antigua» o litúrgica: usa valores largos, pocas barras de compás, claves de do para las voces interiores si el intérprete está acostumbrado.
- Las sílabas guidonianas y la idea de hexacordo son una herramienta de solmisación móvil útil para memorizar melodías modales.
- El juego de las relaciones mensurales (3:2, 2:1) está en la base de muchas ideas rítmicas modernas: modulación métrica, polirritmia, cánones a velocidades distintas.
Ejercicio
- Escribe el hexacordo natural, duro y blando y rodea en cada uno el par mi–fa.
- Transcribe una melodía gregoriana sencilla del tetragrama al pentagrama moderno, sin barras de compás.
- Reescribe una frase en 3/2 como si estuviera en «tiempo perfecto» y compárala con la misma en 2/2.
Enlaces
Pentagrama y claves; Nombres de las notas y numeración de las octavas; Alteraciones; Solfeo; Modos eclesiásticos; Indicaciones de tempo: metros simples y compuestos.