Las tres familias
En la tonalidad, cada acorde pertenece a una familia funcional:
- Tónica (T): estabilidad, casa. En do: C (I), Am (vi), Em (iii).
- Subdominante / predominante (S): alejamiento, preparación. F (IV), Dm (ii).
- Dominante (D): tensión que pide la tónica. G / G7 (V), B° (vii°).
Los acordes de la misma familia comparten notas: Am tiene dos notas en común con C (C y E), Dm dos con F (F y A), B° tres con G7 (B D F).
El ciclo T → S → D → T
Es la frase armónica básica: C – F – G7 – C, o C – Am – Dm – G7 – C. El motor es el tritono B–F de G7: B sube a C, F baja a E. El movimiento contrario (D → S, es decir, G → F) es típico del rock y del blues y debilita la cadencia.
En menor
En la menor: tónica Am (i), F (VI); subdominante Dm (iv), Bø (iiø); dominante E/E7 (V, de la menor armónica) y G#°7 (vii°7). El v natural (Em) y el VII (G) tienen una función de dominante débil: es el sonido «modal» del pop menor.
Funciones y pop moderno
En un loop de cuatro acordes la función depende del contexto: en Am F C G el Am suena como tónica, pero basta con que el loop empiece en C (C G Am F) para que el centro se desplace. Conocer las funciones permite sustituir acordes (C → Am, F → Dm) sin romper el recorrido.
Ejemplo real
«La Bamba» (Ritchie Valens, 1958) y «Twist and Shout» (en la versión de los Beatles, 1963) repiten I–IV–V: en do sería C F G. Tres acordes, uno por función, y ya es una canción.