La serie
Todo sonido afinado contiene, además de la fundamental f, componentes a 2f, 3f, 4f… Partiendo de C2 (unos 65,4 Hz):
- 1 C2 (65 Hz) – 2 C3 – 3 G3 – 4 C4 – 5 E4 – 6 G4 – 7 Bb4 (algo bajo) – 8 C5 – 9 D5 – 10 E5 – 11 F#5 aproximadamente – 12 G5…
Entre los armónicos 4, 5 y 6 aparece la tríada mayor (C E G); con el 7 se obtiene la sonoridad de séptima de dominante. Los intervalos se estrechan al subir: octava, quinta, cuarta, tercera mayor, tercera menor…
Timbre
El timbre depende de cuánto pesa cada armónico.
- Sinusoide: solo la fundamental (sub, 808 puro).
- Diente de sierra: todos los armónicos, amplitud 1/n: brillante, rico (supersaw, cuerdas sintéticas).
- Cuadrada: solo impares, 1/n: vacía, «clarinetera».
- Triangular: solo impares, 1/n²: suave, casi sinusoidal.
Filtros, saturación y EQ trabajan precisamente sobre estos armónicos.
Consecuencias prácticas
- Voicing: intervalos amplios en el grave, estrechos en el agudo, como en la serie. Una tercera en C2 se convierte en barro; una quinta o una octava, no.
- 808 en los teléfonos: un bajo a 45 Hz no sale de un altavoz pequeño, pero la saturación genera armónicos a 90, 135, 180 Hz y el oído reconstruye la fundamental ausente.
- Bernstein: en la primera lección Norton («Musical Phonology», Harvard 1973) usa la serie para sostener que la tríada mayor, la pentatónica y el círculo de quintas tienen una base física común. La tesis ha sido criticada (las culturas musicales no derivan todas de la serie), pero sigue siendo una excelente clave de escucha.
Ejemplo real
La apertura de «Also sprach Zarathustra» de Richard Strauss (1896): sobre un pedal grave de C, las trompetas tocan C–G–C, es decir, los armónicos 2, 3 y 4. Enseguida llega la tercera (E/Eb), el 5.º armónico: la serie se convierte en un gesto dramático.