Qué es
Cambiar los acordes bajo una melodía dada, manteniendo su identidad. Es la técnica que transforma una versión en una nueva versión.
Técnicas, de la más ligera a la más radical
- Sustitución funcional: C → Am o Em (tónica), F → Dm (subdominante), G → B° (dominante).
- Añadir dominantes secundarias antes de los objetivos: C – A7 – Dm – G7.
- Insertar ii–V: en lugar de C – F, C – Gm7 C7 – F.
- Sustitución de tritono: G7 → Db7.
- Intercambio modal: F → Fm, Am → Ab.
- Aproximación cromática: acorde un semitono por encima o por debajo del objetivo (Db7 → C, B7 → C).
- Pedal o bajo distinto: el mismo acorde con otro bajo (C/E, C/Bb).
- Melodía como tensión distinta: una nota de la melodía puede ser fundamental, tercera, quinta, séptima, novena u oncena según el acorde.
Ejemplo sobre la nota E (melodía fija)
- C (E = tercera), Am (E = quinta), Fmaj7 (E = séptima mayor), Dm9 (E = novena), Bb13#11 (E = #11), F#m7b5 (E = séptima), A7sus4 con E quinta…
Cada elección cambia el color de la misma nota.
Método
- Identifica las notas largas y los puntos de cadencia de la melodía: son los objetivos.
- Mantén reconocibles las cadencias principales, experimenta en medio.
- Comprueba que ninguna nota de la melodía forme una b9 con una nota del acorde (p. ej. melodía F sobre E7 suena mal).
- Cuida la línea del bajo: una buena rearmonización suele tener un bajo cromático o por grados.
Ejemplo real
La versión de «Moon River» de Jacob Collier (2019), con cientos de voces sobregrabadas, rearmoniza casi cada nota de la melodía de Mancini con sustituciones cromáticas y modulaciones continuas: un catálogo viviente de técnicas.